5 claves para superar la pérdida de trabajo y reinventarte

El desempleo puede ser una de las pruebas más duras de la vida, pero también la puerta a nuevas oportunidades.

Quedarme sin trabajo en repetidas ocasiones ha sido para mí una prueba de vida, un viaje de profundo aprendizaje y el yunque en el que he forjado mi perseverancia, paciencia, fortaleza, resiliencia, reinvención y emprendimiento.

Siempre llevé mal quedarme sin trabajo y el periodismo, la profesión que elegí, tiene un gran factor de inestabilidad laboral. Yo lo viví, pero finalmente después de años de empeño, voluntad y vocación conseguí el puesto estable con el que siempre soñé. Lo perdí tiempo después en un ERE (Expediente de Regulación de Empleo).

El contrato ‘indefinido’ se esfumó. No voy a entrar en detalles, solo diré que el proceso hasta llegar a ese despido masivo fue complicado y después, el ‘paro’ fue una experiencia dolorosa y traumática para mí, más larga de lo que habría deseado.

Y es que, en la mayoría de las ocasiones, las mejores versiones de nosotros mismos se cuecen a fuego lento. Pero toda pérdida supone también una gran ganancia. 

El duelo de quedarse sin trabajo

Perder el empleo puede ser peor que quedarse viudo o divorciarse. Lo dice un estudio de la University of East Anglia (Inglaterra).

Como toda pérdida, quedarse sin trabajo conlleva una fase de duelo. Y esta no es una pérdida cualquiera.

Para superar el duelo hay que pasar por todas sus fases: 

  1. Negación
  2. Ira
  3. Negociación o búsqueda de salidas
  4. Tristeza o depresión
  5. Aceptación

Es imprescindible atravesar el tsunami emocional que trae consigo.

No permitirnos sentir el enfado, la tristeza, la desesperanza, la confusión o el vacío no nos ayuda a superarla.

Pero, eso es precisamente lo que yo hice y hacen muchas personas. Tratamos de ser fuertes, de acallar el dolor, de dar la espalda a lo que creemos ‘debilidad’, pero esa no es la solución.

Es necesario darnos el permiso para sentirnos mal, liberar y poner nombre a las emociones que surgen. Si no lo hacemos es cuando surge el bloqueo, la situación se agrava e incluso puede derivar en problemas de salud mental y física.

Crisis de identidad

Perder el empleo puede abrir una profunda crisis vital, no solo a nivel financiero sino de identidad.

Supone perder la fuente de ingresos (dinero) que te proporciona una sensación de seguridad, pero también algo que te aporta valor, reconocimiento, relaciones sociales y algo mucho más profundo.

En nuestra sociedad la profesión da prestigio, estatus e identidad:

Cuando nos preguntan ¿en qué trabajas o a qué dedicas?

Contestamos:

  • Yo soy periodista, ingeniero, conductor, médico, electricista…

Construimos nuestra identidad a través de nuestra profesión u oficio.

¿Y qué pasa cuando lo perdemos?

Nos quedamos huérfanos de esa identidad.

Detrás de la pregunta que nos hacemos tras un despido: 

  • ¿Y qué hago ahora? 

Aflora otra mucho más honda y existencial.

  • ¿Quién soy?

No es, por lo tanto, una crisis cualquiera, nos enfrentamos a una crisis existencial.

Cuando nos identificamos con lo que hacemos, perdemos de vista la realidad intangible de ‘quienes Somos’ en verdad.

Nuestro empleo es mucho más que un medio de conseguir dinero, pero no debe convertirse en la única razón que da sentido a nuestra vida.

El trabajo no es el fin, es un medio a través del cual expresamos lo que somos, lo que se nos da bien, eso que nos hace únicos: los dones y talentos con los que contribuir al mundo. 

El empleo es una vía, pero no la única para sentirnos útiles, valiosos y realizados.

Si eso podemos hacerlo en otras áreas de nuestra vida, el golpe será menos duro.

Esa es la razón por la que debemos tener bien surtida la tarta de nuestra vida.

Las 5 claves para superar un despido laboral

Elaborar el duelo

Lo que pensamos acerca de la pérdida puede ahondar el proceso de duelo, sobre todo, si la desesperanza es honda.

La negación es la rebeldía ante la injusticia sufrida.

En ese periodo nos decimos cosas como estas:

  • ¿Por qué me ha pasado esto a mí?
  • No me lo merecía.
  • Qué mala suerte tengo.
  • Qué injusta es la vida.

Y eso irremediablemente nos conduce a la ira y a la tristeza.

Es imprescindible ‘gestionar pensamientos y emociones’, aprender a gobernar la mente y salir del bucle gris y victimista, desactivar las creencias limitantes abriendo el camino para otras nuevas empoderadoras.

Si no lo hacemos nos corroerá por dentro haciendo que el resentimiento sea más grande con el paso del tiempo y será como una venda que nos impide ver las cosas buenas y vivir con alegría.

Cerrar una etapa vital y abrir otra nueva

La única forma de liberarnos de la aflicción por haber perdido el empleo es sintiendo y atravesando el abismo, la tormenta emocional.

Una vez hayamos hecho limpieza interior estaremos listos para cerrar la vieja etapa y abrir otra nueva.

Reinventarse

Toda pérdida es una especie de muerte. Algo muere para que lo nuevo pueda nacer. Y las cosas duras de la vida tienen un propósito de superación y aprendizaje. Los héroes lo son por las batallas que han ganado. Muchas veces no lo comprendemos pero incluso lo que aparentemente no tiene solución está cumpliendo su propósito, uno muy elevado.

Recuerda que el ave fénix resurge de sus propias cenizas.

Las experiencias dolorosas tienen el potencial de transformarnos y de sacar lo mejor de nosotros. El chocolate es chocolate, dulce y delicioso, después de ser machacado, tamizado, pasado por el fuego y endulzado. ¡Prepara el chocolate de tu vida!

Convertir la crisis en oportunidad

Para salir de la crisis y abrazar nuevas oportunidades, necesitamos dejar atrás la sensación de fracaso. 

Esto no es algo fácil, sobre todo, si determinadas situaciones se repiten en tu vida y sientes que nunca consigues lo que deseas. Sin embargo, eso es tan solo una percepción. Si eso pasa, hay algo que atender dentro de nosotros. No vale quedarse esperando a que el viento sople a favor. Necesitamos tomar acción.

Abrir la mente a una nueva visión del pasado es esencial. También autoconocernos, sanar, crecer y encontrar las herramientas para salir de la rueda de hamster.

Algunas veces podemos fracasar, pero eso no significa que la vida sea un fracaso aunque sí, puede que en muchas ocasiones te sientas ahí.

Conectar con tu ikigai o propósito de vida

Para reescribir tu historia y añadir nuevas páginas que llenen tu vida de color, es más que recomendable desempolvar viejos sueños y crear otros nuevos. Pero sobre todo, encontrar un sentido o propósito de vida (como se dice en japonés un ‘ikigai’), aquello que activa tu pasión y tu valor y hace que merezca la pena vivir la vida. Eso pasa cuando vives conectado con tus talentos, con lo que te encanta hacer y harías sin que te pagaran por ello. Todos tenemos talentos únicos.

Aquellos que encuentran su misión en este mundo viven más y mejor.

Así que llora lo que necesites, pero no te quedes lamentándote eternamente. Asume tu responsabilidad y toma tu poder. Eres el creador de tu vida. Eres valioso, único y el mundo necesita lo que tú tienes que aportar.

Puede que no sea fácil, pero encontrarás a las personas adecuadas para ayudarte e impulsarte en el camino.

Quizás yo pueda ayudarte. He pasado por estas 5 estaciones, etapas, o retos que te presento en forma de claves para superar la pérdida de trabajo, reinventarte y crecer en todos los aspectos de tu vida.

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