¿Sabías que empezar el día meditando acerca de cómo deseas que sea tu jornada puede marcar una gran diferencia en lo que vas a experimentar?
Aunque solo seamos conscientes del 1% de ellas, las personas tomamos una media de 35.000 decisiones a diario. Eso quiere decir que nuestro cerebro lleva a cabo el 99% de las decisiones de manera automática. Mecaniza aquellos procesos que se repiten cotidianamente, por lo que finalmente el número de decisiones reales que tomamos se reduce a unas cien.
Elegimos desde qué comer o qué ropa llevar hasta qué tareas laborales o domésticas vamos a realizar; y toda esa maquinaria de decisiones comienza nada más despertar.
Cuando decidimos no solo optamos entre esto o aquello sino que también determinamos la actitud con la que vamos a vivirlo.
Nuestros pensamientos tienen un gran poder y la capacidad de crear y generar situaciones y emociones concretas.
Decide qué clase de día quieres tener
Si comenzamos nuestro día pensando en todas las cosas que tenemos que hacer y las sentimos como una pesada carga, será difícil que sea diferente a cómo lo estamos ya anticipando y decretando con esa creencia.
Somos lo que pensamos. Si quieres comenzar bien tu día, al empezar la jornada, en vez de repetirte continuamente, de pensamiento y de palabra: “No puedo con la vida”, formulas otro deseo:
“Hoy puedo con la vida”
“Hoy la vida me sostiene, me acompaña y me provee de todo lo que necesito”.
Elige lo que quieres vivir y anticipa cómo quieres sentirte.
¿Será un día alegre, feliz, productivo, fluido, creativo, armónico, en paz?.
Decide qué cosas quieres experimentar y anticipa cómo te sentirás para que tu día no sea uno de esos grises, rutinarios y monótonos que te hacen perder la ilusión y la alegría de vivir.
Incorpora, por ejemplo, afirmaciones de este tipo.
Hoy elijo:
- Vivir en el ahora
- Ocuparme, solo por hoy, de mis responsabilidades en vez de preocuparme en exceso
- Confiar en la vida y en que lo que sucede es para mi bien
- Abrirme a recibir todo lo bueno que la vida tiene para ofrecerme
- Poner límite a aquello que me hace sentir mal
- Ver oportunidades en vez de obstáculos
- Criticar menos
- Valorar las buenas intenciones y acciones
- Quererme más
- Sonreír más
- Hacer algo diferente
- Hacer algo que me guste
De esta forma, en vez de dejar que nuestro cerebro tome decisiones automáticas basadas en rutinas y experiencias pasadas, que pueden no ser las mejores, podemos elegir conscientemente y empezar a transformar nuestro día a día y nuestra vida con pequeñas decisiones.
Se trata de entrenar nuestra mente para construir aquello que te hace más feliz y que te traiga armonía y paz interior.
¿Cuál es la clase de día que quieres tener?
Tú eliges.
Medita con nosotros. Te invitamos a que empieces a practicar con la meditación «Comienza bien tu día» creada y guiada por Dalia Galindez, coach psicoespiritual, maestra de «Un curso de milagros» y de Reiki; y colaboradora de Vidarmónica.