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Mudras para vivir mejor

Mudras
Mudra chica

«MUDRAS» Por Beatrice Rossi

¿Quieres saber cómo los mudras, unos gestos que se realizan con las manos desde hace milenios, nos ayudan a controlar nuestro flujo de energía, a mejorar la salud y potenciar el bienestar y la armonía?

Hay un tesoro valioso, una sabiduría milenaria transmitida en Oriente en el seno de las familias de generación en generación, que ha llegado hasta nuestros días para recordarnos que el bienestar está en nuestras manos. Es una práctica profunda y también sencilla que -junto con la respiración- nos conecta con el momento presente. La tenemos muy a mano; de hecho, son gestos que realizamos de manera cotidiana y natural con ellas, nuestras manos. 

¿Qué es un mudra?

A estas figuras les llamamos mudras -nombre de origen sánscrito, que hace referencia a gesto, sello o símbolo-. También puede traducirse por “lo que genera o produce gozo”. Un mudra es una posición mística de las manos, aunque también hay posiciones de los ojos, posturas con el cuerpo y técnicas de respiración que reciben este nombre. Pero no os dejéis llevar por lo exótico de las palabras… Es algo tan natural como cuando en señal de oración juntamos nuestras manos frente al pecho. 

mudra
Buda-mudra

Pasado y presente de los mudras

Los mudras han estado presentes en todas las culturas desde que el ser humano expresa sus sentimientos y pensamientos con su cuerpo. Desde las culturas antiguas, como las orientales y los pueblos indígenas de América, donde estos gestos se utilizan con fines curativos desde hace milenios, hasta nuestros días, en los que la kinesiología, el tapping, el Jin Shin Jyutsu, y otras técnicas terapéuticas usan posturas, masajes y golpes en las manos para influir en procesos mentales y espirituales. 

Beneficios de los mudras

Los humanos expresamos todo aquello que sentimos y pensamos con gestos, ya sea en la vida cotidiana o en la práctica de la meditación o la oración. De manera inconsciente, utilizamos un gesto para sellar algo. Estas posiciones simbólicas nos permiten también representar de forma plástica determinados estados o procesos de conciencia, invitándonos de forma amable a experimentarlos. Su práctica tiene un efecto profundo sobre el cuerpo físico, el mental y el anímico. 

En el cuerpo físico actúan a través de los canales de energía conocidos en la India como nadis y en la Medicina Tradicional China como meridianos. Muchos de estos canales transcurren por las manos (también por los pies) y dedos, y como zonas reflejas nos permiten tratar todos los órganos por medio de un masaje o presión en puntos determinados. Influyen además en los planos mental, emocional y espiritual, es decir, en cada una de las capas de nuestro ser. 

Los mudras ayudan a:

  • Respirar mejor con un constipado
  • Calmar el dolor menstrual
  • Equilibrar el sistema nervioso
  • Concentrarse
  • Relajarse

Estos son sólo algunos ejemplos de los muchos beneficios asociados a los mudras que se podrían relatar. 

Siempre hay un mudra adecuado para cada momento o situación. Su práctica es una forma de rescate o de pesca de lo que es esencial en nosotros. Nos pone en contacto con la sabiduría del cuerpo, una inteligencia intrínseca que siempre busca y encuentra la forma más natural de expresión.

Me gusta pensar que nuestras manos son como antenas de nuestra alma; me gusta sentirlas como prolongaciones de nuestro corazón. Crear con ellas, despertar la conciencia dormida del tacto, descubrir el equilibrio entre dar y recibir, representar y expresar lo que sentimos y experimentamos. Todo esto es un gran regalo que tenemos en nuestras manos. 

Beatrice Rossi es instructora de Yoga, meditación y mudras; colaboradora de Vidarmónica